domingo, 23 de noviembre de 2014

Cebollas frescas y lechugas

  • Introducción:
Pleno mes de noviembre, acabando ya casi el otoño, tan solo a un mes del invierno y nuestro huerto se ha quedado ya casi sin todo ese verde que lucia este verano, los tomates se secaron, pepinos, melones y sandias terminaron su producción y ya solo queda alguna mata perdida de calabacino que hecha su ultima flor. Ahora es tiempo de siembre, de labrar el huerto y preparar para una buena cosecha, pero mientras tanto algún cultivo se puede tener. 

  • Cebollas frescas:
La cebollas frescas, esas que se comen durante toda la primavera recién arrancadas, las que le dan a las ensaladas y comidas ese sabor son las que hoy plantaremos. En esta época es muy temprano para las valencianas, en caso de sembrar estas saldrán todas machos y se estropearan, sin embargo tenemos la opción e la cebolla babosa, la tempana, que ha sido sembrada en los semilleros hace un mes y ya esta para colocarla. 

Las sembraremos como las que hemos arrancado para secas en septiembre, en surco ya sean en dos filas por surco o una sola fila, dependiendo del terreno que tengamos. Las pondremos con un palo, pinchadas en la tierra y bien apretada la tierra. Conviene no separarlas mucho, así evitaremos que salga hierba, con una separación de entre cinco y ocho centímetros sera bastante. 

  • Lechugas:
En este otoño muy lluvioso tenemos casi garantizados este cultivo, aunque son ya un poquito tardías, siempre y cuando las primeras heladas sean tempranas, podremos tener unos buenos repollos. La lechuga sacada del semillero en el cual ha pasado ya casi un mes de su siembra las colocaremos en surco a una separación que debe andar entre viente y veinticinco centímetros. Si la tierra esta poco húmeda conviene regarla al menos os o tres veces hasta que agarren. En poco tiempo veremos como se hacen buenas y hermosas y con el agua de lluvia crecerán bastante. 

viernes, 7 de noviembre de 2014

Tiempo de ajos

  • Introducción:
Estamos ya  casi a mediados de noviembre y ya pueden verse como algunas parcelas ya tienen su ajos sembrados y bien nacidos. Aunque lo normal y la fecha buena suele ser diciembre o principios de enero, las explotaciones que se dedican al ajo blanco ya suelen sembrarlos, ya que un invierno lluvioso y una primavera decente hacen que salga una producción sin apenas regarlos. También juegan con la ventaja de que si el invierno es muy lluvioso es mas difícil su siembra, atascan la maquina o se quedan sin sembrar. 

  • Siembra del ajo:
El refrán dice que el ajo de enero es el que llena el mortero, pero el de diciembre el que yo quiero. El ajo sembrado en enero a cabezas mas grandes y mas dientes, pero el de diciembre da mas sabor, ya que se forma antes y tiene mejor calidad. En principio tenemos dos clases de ajos, los blancos  y los castaños. Lo mas recomendables para las huertas son los castaño, ya que aguantan algo mas de tiempo, y parece ser que tienen menos enfermedades. 

Para sembrarlo solo debemos colocar un diente de ajo e el lugar que queremos que salga la cabeza. Yo los siembro en surcos, hago el surco y voy colocando ajo por ajo a una distancia que creo oportuna, ni a mucha para que no se crié mucha hierba, pero tampoco que salgan ajos enanos. A unos diez doce centímetros entre ajo y ajo esta bien.