martes, 27 de enero de 2015

El pimiento; cultivo desde semilla


  • Introducción:
El cultivo del pimiento requiere bastante paciencia, ya que desde su nacimiento hasta el inicio de su producción pasan hasta cuatro meses. No es muy difícil de cultivar si se siguen unos pasos sencillos, podremos obtener nuestros propios pimientos estando atentos. Tanto los pimientos como los tomates necesitan de un periodo de cama caliente, o lo que es lo mismo una temperada en invernadero. 

  • Siembra:
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es tener una buena simiente, es imprescindible que este seleccionada y que no exceda la fecha de caducidad. En caso de que ya hayamos abierto el sobre en el que vienen precintadas deben guardarse en un lugar oscuro y seco.

Una vez elegida la variedad de pimientos procederemos a la siembra en semilleros. Podemos elegir entre los semilleros de corcho blanco o los de plástico, dependiendo del lugar donde van a situarse se aconseja uno u otro. El corcho presenta la ventaja de que aguanta mas la humedad, sin embargo el de plástico suelen ser mas grande.

Comenzaremos llenando el semillero de humus o tierra fértil, también es muy usado la fibra de coco. Una vez realizado este paso colocaremos en cada hueco una semilla o dos de pimiento. Seguidamente taparemos con tierra, la misma que hemos incorporado en el semillero anteriormente. Finalmente pasaremos a humedecer el semillero, debemos hacerlo con cuidado para que no se hagan agujeros en la tierra, ni tampoco se estropee la siembra. 

Una vez terminado colocaremos el semillero en un invernadero o al menos en un lugar reservado de las bajas temperaturas. Deberemos humedecer el semillero cuando veamos que este lo necesite, no se deben formar charcos, pero tampoco debe estar seca la tierra. 

miércoles, 21 de enero de 2015

El tomate


  • Introducción:
Ya hemos pasado el ecuador del invierno, o al menos estamos muy cerca y los fríos aunque intensos ya van decayendo, al menos en las horas diarias. Es el momento en el que debemos plantearnos los cultivos que tendremos en nuestro huerto. Como es normal, uno de los que no suele fallar es el tomate, el rey de la huerta y para ello debemos de sembrarlo.

  • Elección de la clase:
En el mercado podemos encontrar gran variedad de semillas de tomates, todas depende de la forma del tomate y del tamaño. Si nuestro objetivo es hacer conservas elegiremos el tomate mas usado en las conservas que es el tomate de pera, pero si lo que pretendemos es obtener un tomate para el consumo diario en el verano os aconsejo el tomate gordo o también llamado de cuatro caras.

  • Siembra:
Los meses de siembra son variados, según el clima que tengamos y el terreno en el que podamos tener la siembra. La forma de obtener las plantas de tomate son los semilleros siempre resguardados en un invernadero o algo similar, lo que técnicamente se denomina cama caliente. Comenzaremos llenado los semilleros de tierra, esta tierra debe ser rica en nutrientes y que no apriete mucho, ya que facilitara el nacimiento del tomate. Una vez lleno el semillero comenzaremos a colocar una o dos semillas por cada celda o maceta que tengamos, es decir una semilla en cada hueco del semillero. La semilla ha de quedar cubierta por no mas de medio centímetro de tierra, ya que esto hace que el nacimiento sea mas rápido y eficaz. Una vez sembrado humedeceremos la tierra y la meteremos en el invernadero de manera que se resguarde de las bajas temperaturas nocturnas.

  • Época de siembra:
En el sobre que contiene las semillas especifica la mejor época de siembra. Esta suele situarse entre diciembre y marzo. Esto dependerá también de como queremos que estén las plantas para posteriormente colocarlas en nuestro huerto, dependerá de la fecha que preveamos para su trasplante. 


sábado, 10 de enero de 2015

Estiércol


  • Introducción:

Estamos a mediados de invierno, los cultivos de esta época se ven muy reducidos por las bajas temperaturas, por lo que nuestro huerto se reduce mucho. Aun estamos a unos cuantos días para comenzar la siembra de la patata y por lo tanto es una buena época para preparar la tierra. Al terminar con los cultivos de verano se suele labrar la tierra, ya sea a mula mecánica, a mano o con arados. Hemos eliminados hierbas y restos vegetales que ya se han descompuesto en la tierra, sirviendo de abono para la posterior siembra. Aún así para una buena cosecha de patatas se aconseja un buen estercado.
  • Estercado:
Muchos os preguntaréis cual es el mejor estiércol y que cantidad debo echar. En primer lugar cualquiera es bueno, pero debemos saber que aportar estiércol hará que aumente la cantidad de hierba que saldrá. El que menos semilla puede aportar quizás sea el de gallina o incluso los purines de cerdo. La cantidad debe ser intermedia, cuanto mayor cantidad mas agua nos va a requerir lo sembrado. Una vez aportado conviene que se entierre, así el nitrógeno quedara en el suelo y no se escapara a la atmósfera. Si el estiércol tiene gran cantidad de paja esto hará que la tierra sea mas pesada a la hora de moverse y por lo tanto mas difícil de trabajar. También debemos tener en cuenta que con este aporte aumentaremos la temperatura del cultivo y en esta época de invierno conseguiremos mejores resultados.